Si eres una persona dedicada al reclutamiento o headhunting seguramente te ha tocado enfrentar críticas acerca de tú profesión: que si es muy fácil y cualquiera podría realizarlo, que no entienden porque no encuentras al candidato perfecto habiendo tantos profesionistas y la lista podría seguir, sin embargo reclutar personal es una disciplina compleja y difícil.

Para dar contexto a los profesionales que no son del área de Recursos Humanos o que se dedican a reclutar personal, reclutamiento es el proceso mediante el cual se identifica y atrae a futuros empleados capacitados e idóneos para el cumplimiento de los objetivos organizacionales.

Reclutar sin tener claro cuáles son los objetivos de la empresa, su cultura, la estructura y la particularidad de su puestos de trabajo sin haber entendido bien qué tipo de perfil necesita es como viajar sin un mapa: a lo mejor llegamos, pero al sitio equivocado.

Reclutar es sin duda un arte que requiere una combinación de capacidades y experiencia. ¿Un arte? Así como lo lees, arte es sinónimo de capacidad, habilidad, talento y experiencia aplicada a una actividad. Saber elegir al candidato adecuado para cada puesto de trabajo es un activo invaluable para las empresas.

El reclutador debe conocer la empresa y entender/describir el perfil que necesita, buscar los candidatos potenciales que corresponden mejor a este perfil, evaluar dichos candidatos para retener una lista de finalistas y presentarlos a la empresa. Ayudar a la empresa a elegir el candidato ideal entre los finalistas y ayudar a la empresa a cerrar un acuerdo con el candidato y hacer un seguimiento de su integración.

Los profesionales de reclutamiento se entrenan para ser fuertes en cada una de las etapas del proceso, se especializan por sectores o giros para conocer mejor las empresas y los perfiles, para poder asesorar a sus clientes, para ir más rápido en la realización del proceso.

El reclutamiento es un arte que ha evolucionado a lo largo de los años. El contexto, los candidatos y el proceso de reclutamiento han cambiado significativamente con la aparición de la tecnología. Un buen reclutador debe saber quién es su audiencia para elegir la plataforma correcta en la que publicitar un empleo.

Reclutar es necesario, pero no es suficiente. Utilizar internet, las tecnologías de la información y los motores de búsqueda es imprescindible para mejorar la productividad, pero no sustituye el trabajo de los reclutadores.

Las compañías se encuentran frente a una doble problemática: la escasez de candidatos y la presión de los resultados a corto plazo. Cuando para un perfil determinado llegaban centenares (a veces miles) de currícula, hoy en día, por falta de profesionales, sólo se reciben un centenar o, en algunos casos, decenas de currículums.

Es por ello que las empresas compiten por los mismos recursos humanos por lo que deben hacer esfuerzos por diferenciarse y mostrarse atractivas para atraer a las personas que necesitan. En otros casos, son pocas las empresas que buscan esos recursos humanos por lo que puede hacerse un reclutamiento más genérico y no es necesario diferenciarse tanto.

¿Qué hace falta para encontrar a la gente adecuada para los puestos adecuados? En el sentido técnico, conlleva atraer, captar y evaluar el talento para el trabajo, pero en el sentido práctico requiere mucha práctica, experiencia y un poco de creatividad.

Los humanos somos seres complejos y todo el mundo tiene un conjunto distintivo de puntos fuertes, debilidades, capacidades, intereses y pasiones, y nuestro trabajo en el departamento de reclutamiento es encontrar la combinación adecuada de todo esto que se ajuste a las necesidades del puesto, del equipo y, por supuesto, de la empresa.

¿Qué implica el arte de reclutar personal?

  • Empatía y comprensión del negocio del cliente, así como del puesto a cubrir.
  • Conocimiento de los valores relevantes de la compañía.
  • Gran variedad de canales o fuentes de búsqueda, coherentes con el tipo de empresa y puesto.
  • Contacto continuado con el cliente para informar cómo se desarrolla el proceso de selección.
  • Contactar con gran número de profesionales adecuados para poder trabajar con una muestra significativa.
  • Realizar entrevistas de trabajo profesionales, que indaguen en todos los aspectos de su perfil y sus competencias. Para ello se requiere de una gran sensibilidad, capacidad de escucha activa y empatía.
  • Desarrollo de reportes donde se comuniquen realmente los pros y contras del candidato y su adecuación al puesto. Para ello se necesita una formación adecuada, que haga que el profesional de reclutamiento sepa interpretar lo que ha podido analizar en todo el proceso de selección.

En general, reclutar personal implica formación, trabajo duro, empatía y sobretodo pasión por las personas y organizaciones. Para ser un buen reclutador es necesario contar con un elevado nivel de compromiso, objetividad, tacto, confidencialidad, inteligencia emocional y aún más importante, intuición.

Para un reclutador, la auténtica medida del éxito es la permanencia de nuestros empleados. Cuando la tasa de rotación es baja, no solo es importante para el crecimiento y la estabilidad de la empresa, sino también para la cultura y el entorno laboral. Localizar a la persona indicada con las competencias necesarias, en el tiempo indicado y que acepte los términos disponibles a veces parece imposible de cumplir. N_o se trata de reclutar requisitos y funciones… sino de contratar seres humanos talentosos_

Los profesionales de reclutamiento nos negamos a aceptar que “todo el mundo” puede hacer selección. Y si seguimos este patrón de calidad, está claro que este arte debe trabajarse de forma continua y con esmero y ciertamente no está al alcance de todos.

Si te dedicas a la atracción de talento, cuéntanos los desafíos que enfrentas y cómo logras que tú actividad profesional sea un arte.

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