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Sabemos ya en Recursos Humanos lo importante que es medir y medir. Buscamos tener argumentos para poder tomar las mejores decisiones al momento de elegir y evaluar al personal, lo que impacta directamente en cualquier negocio. Medir el talento de las personas y su desempeño nos va a ayudar a alinear objetivos, corregir prácticas y mejorar el rendimiento.

La posibilidad de medir el talento, de evaluar qué métricas debemos tener en cuenta, relacionadas con las personas, nos va a permitir adelantarnos, prever y evaluar con mucha más información. El impacto de todo lo que sucede nos permite saber de qué manera una acción mejora o no el proceso.

Estamos trabajando con personas, por lo tanto, las relaciones interpersonales son lo más importante y algo que debemos cuidar. Saber de qué manera el resultado es mejor, es vital para la buena sinergia del trabajo en equipo. Éste es el factor más importante para valorar si un objetivo puede llegar a cumplirse o no.

Uno de los grandes argumentos a la hora de medir, es el factor estratégico. Nos ha costado entenderlo, pero ahora podemos ser mucho más creíbles. Las métricas nos dan la razón, y ahora alineados con el negocio, podemos aportar información que permita tomar mejores decisiones desde la estrategia y nos desde la ocurrencia.

¿Por qué? Porque si las personas forman parte de nuestro foco, serán decisivos en las decisiones que tome el negocio para sus futuras acciones. La competencia también se rige en cómo gestionamos y medimos nuestro equipo humano.

Podemos trabajar en los diferentes procesos que implican a las personas para medir, procesos de selección, competencias, mapas de talento, comunicación interna, desarrollo, liderazgo, bienestar, satisfacción, motivación. etc. 

Tener una visión clara de cómo es el talento y su desempeño hará de tu organización, una empresa más competitiva y eficaz. Lo principal es que tengas siempre presente que, al hacerlo, estarás acercándote a tus objetivos de la mano de las personas que forman parte de tu empresa.