REGULARIZAR EL “TELETRABAJO”.

El año pasado la pandemia de COVID-19 afectó de manera significativa, no sólo la salud de la humanidad, sino que también significó un cambio radical en la forma de vida de millones de personas en todo el mundo.

Por lo mismo, la economía de las personas se vio afectada de manera importante, ya que se trató de evitar más contagios y de disminuir el número de muertes que crecía día con día de forma alarmante. La primera medida fue aislar a las personas en sus casas, y después la mayoría de las empresas implementaron de manera temporal el llamado “Home Office” como un factor que permitiera a las organizaciones seguir operando y generar ingresos y que los empleados no perdieran sus fuentes de trabajo.

El “trabajo a distancia”, o también llamado “teletrabajo”, es una práctica cotidiana en algunas regiones de nuestro continente, sin embargo, en otras es algo novedoso, sobre todo en empresas pequeñas que están tratando de adecuarse a la llamada “nueva normalidad”.

En nuestro país esta práctica ha provocado serias discusiones sobre su implementación y a llegado hasta las Cámaras de Diputados y Senadores en donde se ha tenido que recurrir a reformas en la Ley Federal del Trabajo (LFT) para tratar de hacer el Teletrabajo más equitativo tanto para los trabajadores como para los empresarios.

En nuestro país esta práctica ha provocado serias discusiones sobre su implementación y a llegado hasta las Cámaras de Diputados y Senadores en donde se ha tenido que recurrir a reformas en la Ley Federal del Trabajo (LFT) para tratar de hacer el Teletrabajo más equitativo tanto para los trabajadores como para los empresarios.

DEFINICIÓN DE TELETRABAJO

Por Teletrabajo, se entiende que una persona desarrolla sus labores en un sitio distinto a las instalaciones de la empresa o centro de trabajo. También se tomará como Home Office a las actividades laborales que, en ese contexto, utilicen las nuevas tecnologías de información y de comunicación. Es decir que un empleado puede realizar su labor diaria fuera de su centro tradicional de trabajo, ya sea que lo realice desde su hogar o desde otro lugar en el que cuente con acceso a internet.

Este modelo de trabajo acarreó discrepancias entre los empleados y los patrones. Las principales quejas fueron que los empleados ocupaban más tiempo del horario normal de trabajo y se les exigió estar conectados a sus computadoras y grupos de WhatsApp por más de 18 horas al día. Lo que significaba estar disponible a las ocurrencias de los jefes 24/7 con lo que se deterioraba la relación familiar, social, física y psicológica de los trabajadores, a lo que habría que sumar el alto costo de consumo de energía eléctrica, además de tener que ampliar o modificar el plan de su servicio de internet, lo que invariablemente se vería reflejado en su economía.

REFORMAS A LA LEY

Lo anterior provocó que el Senado aprobara “en lo general y en lo particular, con 91 votos, la minuta que reforma el artículo 311 y adiciona el capítulo XII BIS de la Ley Federal del Trabajo, en materia de Teletrabajo, que incluye la prestación de un servicio remunerado y subordinado en un lugar distinto al centro laboral”.

También establece que esa modalidad es “una forma de organización laboral subordinada que consiste en el desempeño de actividades remuneradas, en lugares distintos al establecimiento o establecimientos del patrón, que no requiere la presencia física de la persona trabajadora en el centro de trabajo y que utiliza las tecnologías de comunicación… que pueden ser el conjunto de servicios, infraestructura, redes, software, aplicaciones informáticas y dispositivos que tiene como propósito facilitar las tareas y funciones en el centro de trabajo, así como las necesarias para la gestión  y transformación de la información, en particular los componentes tecnológicos que permiten crear, modificar, almacenar, proteger y recuperar esa información”.

Así mismo, se establece que la modalidad de Teletrabajo formará parte del contrato colectivo de trabajo, que en su caso exista entre sindicatos y empresas y que se deberá entregar de manera gratuita una copia de esos contratos a los trabajadores que desempeñen su labor en esa modalidad.

La minuta también establece las obligaciones de los patrones y de los trabajadores, expone que se debe respetar el “derecho a la desconexión” al término de la jornada laboral y que se debe inscribir al Seguro Social al personal que labore en la modalidad de teletrabajo. Es decir que los empleados no estarán obligados a participar en comunicaciones electrónicas relacionadas con su empleo, como correos electrónicos, llamadas telefónicas o mensajes de WhatsApp, que se den fuera de su horario laboral. 

COSTOS DEL TELETRABAJO.

Con esta reforma a la LFT también se establece que como el empleado ahora traba desde su casa, los patrones deberán contribuir con el pago proporcional del consumo de energía eléctrica, así como de los servicios de internet. También se establece que el patrón tiene la responsabilidad de instalar y dar mantenimiento a los equipos que entregue a sus empleados para que puedan trabajar desde su casa.

Pero mucho cuidado, porque los cambios a la LFT también expresan que es responsabilidad del empleado cuidar y conservar en buen estado esos equipos que pueden ser desde un teléfono inteligente, hasta una computadora muy poderosa con software muy sofisticado.

En esos cambios se contempla que los patrones deberán preservar los datos personales y el derecho a la intimidad de los empleados y también se aclara que quienes realicen Teletrabajo, no pueden recibir un sueldo inferior a de los empleados que realizan su labor de manera presencial con funciones iguales o similares.

El teletrabajo es ahora una alternativa más para seguir laborando en condiciones que no afecten la convivencia familiar ni la salud física y psicológica de los empleados, es una forma de conciliar la vida social y laboral y es una modalidad que debe utilizarse en caso de nuevas contingencias, ya que privilegia el uso racional de la tecnología y es, al mismo tiempo, un convenio voluntario entre los patrones y los colaboradores que permite el tránsito del trabajo presencial al Teletrabajo o Home Office.

Con información de MILENIO Y NOTIMEX.

Texto: Ricardo Tejeda

Para Recruiters & HR Advisors LATAM

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