BALANCE ENTRE VIDA PERSONAL Y LABORAL.

Todas las personas que trabajan encuentran muy difícil compaginar, de manera adecuada su vida personal con su actividad profesional. Encontrar un balance adecuado entre dos aspectos fundamentales de la vida es la causa de muchos conflictos emocionales que, la mayoría de las veces provoca problemas de salud.

Desgraciadamente estas dos vertientes de la vida cotidiana, no se pueden separar, y mucho menos con todas las Apps que tenemos instaladas en nuestros teléfonos inteligentes como el correo electrónico, Facebook, Twitter o WhatsApp.

Al tratar de ser más eficientes usando las nuevas tecnologías de comunicación, nos es imposible estar desconectados del mundo laboral por completo. Las notificaciones, mails de jefes, o compañeros de trabajo llegan en cualquier momento y es imposible dejar de leerlas y la mayoría de las veces tenemos que contestar.

Y ahora, con la crisis de salud, muchos hombres y mujeres se han visto en la necesidad de trabajar desde casa, convirtiendo su estudio, recámara o la sala, en sus oficinas, donde ya no hay horarios fijos de trabajo y se debe estar “conectado” para responder un mensaje o para integrarse a una junta de manera virtual y resolver algún imprevisto de última hora.

EL TRABAJO NO ES LA VIDA

El trabajo es una parte de la vida, mas no es la vida. “Quien vive para trabajar, no sirve para vivir”, reza una frase popular. En la vertiginosa vida moderna, parece que no hay tiempo más que para trabajar. Corremos para llegar a tiempo a la oficina, a una junta importante con un cliente y apenas nos da tiempo para dedicarnos a nosotros, a nuestra familia, amigos o relaciones sociales.

La vida tiene otros aspectos personales que le dan un sentido más humano a nuestro desempeño y que nos hace sentirnos más felices y realizados. El trabajo es solo un medio para conseguir los satisfactores necesarios para la vida, como el alimento, un hogar, vestirnos, la educación, la familia, la salud y el esparcimiento.

Todos esos aspectos son los que hacen que esta vida valga la pena vivirla, que cada día sea una nueva esperanza para vivir en plenitud y en armonía con el ambiente, con los demás y con uno mismo. Pero alcanzar esa armonía es cada vez más complicado, por eso compartimos algunas claves para lograr un balance entre la vida profesional y la personal.

CREA TU DEFINICIÓN DE ÉXITO

No tener tiempo y vivir constantemente estresado, no es sinónimo de conseguir el éxito. Hay muchas definiciones de éxito, pero lo importantes es que cada uno analice su vida y con base en ese análisis defina su propio concepto de éxito.

Se puede empezar por saber, después de una jornada de trabajo, cuánto tiempo de calidad se pasa con la pareja, la familia o los amigos. Cuánto tiempo se invierte el cuidado de uno mismo, en el deporte o el ejercicio, y cómo está nuestra salud física y emocional. El éxito no debe medirse por cuántas horas se pasa en la oficina, frente a la computadora o por cuánto dinero hay en la cuenta del banco.

¿CÓMO QUEREMOS SENTIRNOS EN EL DÍA?

Para encontrar equilibrio en la vida, podemos decidir que este día queremos sentirnos sin prisas, con energía, estar alegres, tener una reunión o una conversación de calidad. Atrevernos a destinar tiempo para realizar las actividades que más nos agradan y nos llenan de satisfacción, como leer una novela, ver una serie de televisión, jugar con los hijos, pasear o cenar con nuestra pareja, cocinar lo que nos gusta, etc.

LOS “NO NEGOCIABLES”.

Para lograr un balance en la vida personal debemos crear nuestros propios “ASPECTOS NO NEGOCIABLES” que son fundamentales para nuestro bienestar como: un desayuno saludable, una rutina de ejercicio, tiempo para meditar, comer con la familia, entre otros.

El secreto radica en que esos aspectos no son negociables con otras actividades o eventos que se sobrepongan con ellos. Si surge una junta o reunión que interfiere con alguna de esas actividades se puede proponer una hora distinta, pero de ninguna manera se puede cancelar lo que para nosotros es un “no negociable”.

ATREVERSE A DECIR “NO”

En ocasiones debemos atrevernos a decir NO a algunas cosas o compromisos laborales para poder decir a lo que realmente queremos de acuerdo con nuestra definición de éxito. Al principio podremos sentirnos incómodo por “el qué dirán”, sin embargo, cuando demostremos que nuestra productividad y plenitud aumenta, los demás comenzarán a valorar más nuestro tiempo.

ENLAZAR RUTINAS DE TRABAJO CON HÁBITOS PERSONALES.

Si se tiene una gran actividad en el trabajo que demanda un mayor esfuerzo de nosotros, podemos observar qué actividad de nuestra vida personal podemos realizar antes de cada a junta o llamada telefónica que tenemos que hacer. Ya sea que podamos dedicar quince minutos a jugar con los hijos, pasear a la mascota, leer nuestro libro preferido o simplemente beber un vaso con agua.

Para lograr un verdadero balance entre la vida laboral y la personal, no es importante la cantidad sino la calidad de tiempo que le dedicamos a cada actividad, eso marca mucho la diferencia.

Tal vez debemos pasar ocho horas o más ocupados en el trabajo y dediquemos tres horas a nuestras rutinas de bienestar, pero son precisamente esas tres horas las que nos dan calidad de vida, nos llenan de energía, nos hacen sentir plenos y nos ayudan a cuidar de nuestra salud.

Al cuidar nuestras actividades personales y darles el tiempo necesario para cumplirlas, es como podremos encontrar el balance adecuado entre la vida laboral y la personal.

Schedule Memo Diary To Do List Concept

Texto: Ricardo Tejeda

Para Recruiters & HR Advisors LATAM

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